diumenge, 12 de febrer de 2012

Nunca te acostarás sin saber algo nuevo...


Como diría santa Teresa "vivo sin vivir en mi", estoy boquiabierta, anonadada, conmocionada, atónita (se nota que soy de lengua...), en fin, que me he quedado sin palabras y es que estoy corrigiendo exámenes. 
No sé por qué me agobia corregir exámenes si luego resultan ser pozos inagotables de sabiduría sin igual. Veréis, acabo de descubrir algo que puede cambiar el transcurso del estudio de la literatura clásica española y es que nos han engañado. Seguro que siempre os habían contado (a quienes se lo hayan contado) que en la Celestina, a Calisto se le escapa un halcón que entra en un huerto y al entrar en su busca ve, conoce, se enamora y enloquece (todo a la vez) a Melibea.
¡Pues no!, resulta que se conocieron en un convento donde buscaban un alcohón, que debe ser algún bicharraco propio de la época, ya extinguido en nuestros días, porque desde luego yo no conozco. ¡Bellacos críticos literarios que no queríais que supiéramos que Melibea era monja..! 
En fin, no sé si el señor ministro de cultura, educación y similares, es consciente de este hallazgo, pero yo creo que se le debería informar del verdadero nivel de nuestros alumnos, quizá, así, los objetivos  serían más realistas. Claro que así se entienden muchas cosas.
Quizá penséis que soy una exagerada y que esto es un hecho puntual...jajajajajajjajaajajajajajajajajaj, ¡ignorantes!
El nivel es tan elevado que ya hasta jugar es complicado; el otro día, jugando a una especie de Scatergoris casero sucedió esta conversación:
- A ver, una marca con la "a".
- H&M
- ¿H&M?
- Claro profe, acheyeme...
¿Y se supone que estos son los que nos van a sacar adelante y pagar las pensiones???? de verdad, a veces no sé si tirarme a las vías del tren o al maquinista.

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